Lluvia

Lluvia, algo que la gente rehuye,

lluvia, algo que se interpreta como algo malo.

Días lluviosos, días nostálgicos,

días donde recuerdas todo aquéllo vivido.

La vida cambia en apenas un minuto,

un breve instante en que el mundo se derrumba,

en el que puedes pasar de la felicidad absoluta

a la más absoluta miseria.

Lluvia, fría, muchas veces solitaria,

impregnada de tonos grisaceos,

a veces con haces luminosos,

pero, casi siempre, repleta de nostalgia.

Un paseo en un día lluvioso,

siempre lejos del más que conocido “cantando bajo la lluvia”,

una sensación difícil de describir,

en ocasiones agradable y en ocasiones triste.

¡Qué alegoria vital! Y qué irónico a la vez,

como pasar del cielo al infierno,

como los altibajos de una montaña rusa,

Algo así se siente en un día de lluvia.

Una sóla persona puede hacerte pasar

de un extremo a otro.

Dos palabras y el mundo se vuelve del revés,

¿y todo lo que has hecho para qué ha servido?

Meses después se ve desde otro punto de vista,

aquéllo que en aquel momento parecía acabar con la vida,

ahora se ve como una lección importante,

importante, sí, pero cruel, muy cruel.

La única forma de conseguir salir adelante,

de conseguir ser feliz,

es ser feliz con alguien, ¡claro que sí!

Pero ese alguien no es otra persona que tú mismo.

Video: The Cult – “Rain”

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